viernes, 2 de abril de 2010
Cadenas de amargura...
Señora tía Dora !
Con cariño y paciencia recibo y leo todos sus mensajes
siempre con respeto a ud.
Creo en Dios no de la forma que ud y en eso tambien
soy respetuosa, y por el pobre conocimiento que tengo
de la enseñanza que promueven y propagan no entiendo
la amalgama entre religion-amor a dios-supertición-y cadenas de internet.
Sera que realmente Dios se presta para castigar a las personas
que hasta por descuido no procuran dar seguimiento a las cadenas
que les llegan...
Será que Dios revisa las listas de contactos para saber quien es
merecedor de un milagro y quien no en base a la cantidad de email que
riega en la red....
Acaso ya no basta con cumplir los 10 mandamientos?
De antemano gracias por pensar en mi, en sus oraciones
los buenos deseos siempre son bien recibidos, así como
sus oraciones cibernéticas....Pero eso si y en eso soy irreductible
no soy capaz de dar promoción al tipo de mensajes
que ademas de amenazar con mala suerte si no cumplen
las cantidades de emails, pintan a un dios de Trueque
en lugar de un Dios de amor.
Pd. Las buenas noticias no tienen tiempo para llegar.
mi muy humilde opinón
Un beso fuerte y tronado
Su sobrina...Bien Angel y Bien demonio..
La negra malosa
Claus Monik
jueves, 1 de abril de 2010
Fiesta de disfraces
Sigue siendo la misma estúpida de siempre,
la que cree en el amor del hombre que no eligió para amar
pero al cual no tiene otra opción que seguir,
aunque…..el tiempo no es exacto, ni la forma ni el modo.
Y a quién podría importar?
A veces la agonía se apodera
otras simplemente ve pasar soportando las circunstancias
pero no entendiendo ni aceptando.
Si soportar ya tiene un límite no lo ha tocado pero lo imagina, lo presiente, y en ocasiones
hasta lo espera ansiosa, agónica, delirante… con un toque de prisa
por acabar con el remedio que resultopunzante en la herida.
Y…sanará? Quedan aún muchos años para averiguar
mientras tanto que siga la pre-fiesta funestade disfraces,
la máscara está en el aire para quien la alcance primero
o quien decida quitarla.
Tan fácil que es dar la espalda y huir para no escuchar el dolor de otras entrañas.
Tan fácil como hacer de cuenta que no paso nada en el día
y por las noches entregarse sin olvidar.
La explosión o la reacción, que acaba más?
Y, cómo no te voy a querer si el sufrimiento compara al parto
y en él se vuelve a nacer, cada vez mejor, cada vez mayor en experiencia.
Miel y hiel termina igual, apenas la diferencia en el principio lo notas
Así soportarlo no es ni complicado.