lunes, 7 de septiembre de 2009

Necesito


Necesito alejarme de ti
porque estoy a punto de caer de trompas contigo
Necesito sentirte lejano
para no alocarme pensando que podemos ser uno
Necesito no verte seguido
porque tu imagen me vuelve borrosa la vida.
Necesito acomodarme
por dentro y que veas lo que conviene en mi interior.

Necesito
dejar de llorar contigo, pensar contigo, reír contigo… soñar contigo
Necesito
voltearme y ver la realidad de tu holograma
Necesito
dejar de suponer una correspondencia biunívoca

Necesito
por irracional que parezca deshacerme de la alteración que me provocas
Necesito
bajar de la montaña rusa inversa que tus besos y caricias me provocan.
Necesito un café para pensar...
Texto: Claus Monik
18 Mayo 2009

Bajo una misma piel


Qué debo hacer para encontrar de nuevo tus ojos frente a los míos?
para escuchar tu risa y tu voz, extraño el calor de tu cuerpo a mi lado
necesito tu boca calmando mi sed y las ansias de besarte.

No puedo inventarme una sonrisa para el mundo,
dejaste una mueca de tristeza en mi rostro
con tu inesperada partida.

Terminó el hechizo que me hacía cantar cada mañana
regresó la humedad a mis ojos por las noches,
cuando solitaria solo mi almohada es testigo
de mis triunfos y fracasos.

Cómo puedo calmar la melancolía de apagar la luz
y encontrarme sin tus palabras, sin tu apoyo
sin las risas que nos invadían con tus ocurrencias y las mías.

Quiero correr tras de ti, sincerarme por completo
tenderte mis brazos y confesarte que no sé como olvidarte,
que no me importan las cadenas que se den,
que si soy tuya, y lo he sido desde que te vi.

A pesar de mi, de mis nublados pensamientos
vives en mis sueños, habitas por completo el corazón
que sabes muy bien te entregue sin meditarlo.

Tu partida ha sido pausada, y respete tu decisión
pero no intentes evitar que el recuerdo de nuestros
días recorra por mis venas, no pretendas que borre el recuerdo
de los latidos que en unísono, bajo una misma piel compartimos,
llenos de una pasión que solo a tu lado descubrí.

Texto: Claus-Mónik

Agosto 29 2008

Ayer pensé en ti.


Ayer pensé en ti, en nuestro primer encuentro, ese día pensé que no ocurriría nada especial o fuera de lo común, transcurría la tarde con algunas gotas de lluvia en los cristales del autobús que tomé, era como estar en cualquier sitio sin una excitación o pensando en algo extraordinario, el tiempo seguía su curso sin esperar que nada pasara, sin pensar, solo dejándome llevar por los minutos y las horas que no decían nada, solo el mensajero de mi teléfono de cuando en cuando interrumpía el silencio con un mensaje, todo estaba en total calma…
Hasta que te vi. El justo instante en que nuestras miradas coincidieron y tocaron juntas la delicada línea visual, el contacto me hizo descubrir el dulce coqueteo y la seducción. La curiosidad de saber más de quien coincide una vez con nuestros ojos… pensando en no avanzar más de lo que estamos dispuestos, pero una vez cruzando la línea de la curiosidad pasajera, irremediablemente no hay vuelta atrás, me encontré queriendo no avanzar pero ya era tarde, me descubrí justo frente a ti, con el pulso acelerado…
Aún sigue fresco el beso imprevisto, las caricias, los gestos, las sonrisas y cada detalle… Hoy han transcurrido meses desde aquel encuentro y sigue surgiendo en mi la curiosidad de saber de ti, de lo que haces, soñando que vuelvo a ese instante y… ¡Cielos¡ sin la intención de despertar, para que el recuerdo perdure, dejando que el tiempo transcurra y que esa nube que me arropa en algún momento aterrice cerca de ti, intentando hacer estrecha la distancia que nos separa, mientras eso sucede sigo aquí esperando… a veces impaciente por saber de ti y otras simplemente esperando tu llegada .
Pensé que era integra, honesta, despreocupada y sensata, me he dado cuenta que soy corrupta, obsesiva, perversa y pasional cuando por las noches beso más que tu rostro sin permiso. No sé si eso que descubrí contigo que me vuelve irracional puede llamarse amor, perdí la lucidez entre el día y la noche. Hoy los días han tomado un brillo diferente desde que te conocí, abro la ventana para recibir de mi cómplice tu olor y tus caricias colándose entre las cortinas de mi recamara, dejo que me hable de ti al oído, le doy un beso quedito para que te lo lleve.
Ayer le dije que si te amo, pero que no te lo diga de golpe, que solo te haga recordar el día que me conociste en la Terminal de autobús, que acaricie tus labios como quisiera hacerlo yo, y que te vea con la curiosidad, el coqueteo y la seducción de la primera vez que nos vimos, para que así despacito, te deje saber el sentimiento de amor que se gesto en mi corazón, la locura desmesurada que se arraigo en mi pensamiento y el atrevido deseo de pertenecernos. Ayer me di cuenta que no es necesaria la correspondencia en el amor.

Texto: Claus-Monik